Como si también Borges participara de la expectativa generada por la inminente reapertura de la remozada plaza Urquiza, la estatua del escritor argentino lució limpia, recién pintada y cubierta con un plástico negro durante el sábado y ayer. Al cabo de casi ocho meses de cierre, se espera que el paseo de Barrio Norte sea abierto al público antes del fin de semana.
La estatua que esta sola y espera
LA GACETA / ROBERTO DELGADO